lunes, 8 de febrero de 2016

Un silencio compartido y preocupante: ¿Dónde queda el Estado Autonómico?

El serio requerimiento al ejecutivo, propiciado en los comienzos de la pasada legislatura para que acometiera una reforma necesaria y urgente del sistema de las  Autonomías en España, ha ido cediendo en importancia y actualidad, hasta quedar silenciado tras las Elecciones Generales del 20D.  Todos, incluidos los partidos emergentes Naranja y Morado (lo cual es más chocante), guardan un rotundo silencio, preocupados más por situarse en su nicho de poder que por procurar remedio a un sistema que no sólo por la corrupción, sino también por la tremenda deuda generada precisamente por la creación de una Administración redundante, agoniza.

No hace mucho tiempo, voces del propio PP (E. Aguirre - El Mundo 2012), urgían al Gobierno para que sin dilación, trazaran un plan para devolver la salud a un Estado Central que a lo largo del periodo postconstitucional ha sido desprovisto de competencias que le son atribuidas por el propio texto Constitucional. Pero, merced a la necesidad de sostenerse contando con los eslabones de poder autonómcos, la reforma ha sido eludida (favoreciendo la desmembración), por los suscesivos Gobiernos del PSOE y del PP en un oscuro y tácito pacto que desvela intereses de poder y un gran desprecio al interés general y a la propia voluntad popular.

¿A quien le sorprende a estas alturas reconocer que la gran deuda española está principalmente sustentada por los esponjosos y absorbentes sistemas autómicos que en muchas ocasiones duplican una actividad de la Administración que, ya cuando era única, dejaba mucho que desear en cuanto a eficacia?

¿No sería acertado pensar que gran parte de la crisis financiera en España ha sido motivada precisamente por la anómala gestión de los Gobiernos Autonómicos sobre las Cajas de Ahorros? ¿No han sido uno de los focos principales de la corrupción? El hecho de que hayan desaparecido del Sistema Bancario como tales Cajas de Ahorros para convertirse en estructuras bancarias comunes parece que tuviera que ver con aquellas incógnitas.

Mientras tanto, asistimos a una vergonzante negociación de los partidos que han recibido representatividad en las últimas Elecciones Generales, con la pretensión común de ocupar al máximo el poder a cualquier precio y sin importar caer en las mas serias contradicciones programáticas, ni en el engaño y el "manoseo" del voto popular. Nadie piensa acometer una reforma verdadera y necesaria de un sistema que se ha presentado como generador de un gran desmembramiento del Estado. Desmembramiento que a la ligera, la morfa agrupación Podemos favorece con su postura pro-referendum catalán y su búsqueda de alianzas con el separatismo vasco. Pero no menos inquietante es la posición del PSOE aspirando a un Estado Federal que desde luego no va a resolver el problema generado, sino a ocultarlo y agravarlo. Tampoco en el PP hay interés alguno en resolver este grave problema, pues gran parte de los apoyos que sostienen la estructura y la cuota de poder de los dos grandes partidos se asienta precisamente en la distribución de prebendas entre sus políticos autónomicos que a su vez lo exigen en su avidez por instalarse en posiciones políticas privilegiadas, aunque provincianas.

Sin duda que es un silencio preocupante...



3 comentarios:

  1. Yo sinceramente no entiendo nada de lo que los políticos se traen entre manos

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  2. Sigo que estaba intentando cenar. Todo es como una locura y te da la sensación de que se han exnortao. Pero digo.... y que hacemos xq algo habrá que hacer no?

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